Más del 75% de las mujeres sufren molestias íntimas durante sus relaciones sexuales1. Estas incomodidades pueden ser consecuencia de una falta de hidratación vaginal o de una mala lubricación, y diferenciar ambas necesidades es importante para dar con la solución adecuada. En este artículo te explicamos todo lo que debes saber. 

¿Qué es la hidratación vaginal? 

En muchas ocasiones cometemos el error de usar los lubricantes e hidratantes de manera indistinta, pero es importante saber que tienen funciones específicas

La hidratación vaginal se refiere a la elasticidad y flexibilidad de los tejidos de la vagina y el cérvix. Una falta de hidratación vaginal provocará sequedad, picazón y/o dolor en las relaciones sexuales.  

Entre las causas más comunes de este problema está una disminución de estrógenos, un problema muy común en la menopausia. 

¿Cómo puedo mejorar mi hidratación vaginal? 

Para mejorar nuestra hidratación vaginal necesitamos usar productos que mantengan una retención de agua óptima en los tejidos de la vagina. Tenemos la posibilidad de usar dos formatos: 

  • El Hidratante Interno, de aplicación diaria e indicado para la etapa adulta, o bien el Hidratante Interno Deligyn, dirigido a las mujeres que tengan la menopausia. Ambas opciones te ayudarán a combatir los síntomas de irritación, el picor o la sequedad vaginal.  
  • La gama de óvulos Lubripiù Óvulos es ideal para todas las edades en caso de necesidad profunda de hidratación y Gineseda Óvulos, que lubrica y calma la zona íntima, está indicado para la menopausia.  

¿Qué es la lubricación? 

Para entender la lubricación tenemos que enmarcarlo dentro del deseo y la excitación, es decir, la respuesta sexual humana que se compone de diferentes fases.  

La primera es la excitación, que es una reacción global del cuerpo e implica un aumento de la frecuencia cardíaca, de la temperatura, del rubor… La segunda es a nivel genital y hace referencia a la erección del clítoris, es decir, al aumento de la sensibilidad y a una serie de secreciones específicas que corresponden a la lubricación.  

Tenemos una lubricación procedente de las glándulas vulvares, conocidas como las glándulas de Bartolino, que se liberan una vez estamos ya excitadas y tienen la función de preparar la entrada de la vagina para la penetración. Y luego está el trasudado vaginal. Durante la excitación hay una tumefacción genital, mayor cantidad de sangre llega a los genitales, y lógicamente hay una parte de agua que se libera de las células de la mucosa vaginal al canal vaginal. Esto produce una humidificación de la vagina

¿Cómo puedo mejorar mi lubricación? 

El lubricante es de uso puntual. Se puede utilizar durante las relaciones sexuales, pero también para facilitar la introducción de juguetes sexuales o ejercitadores del suelo pélvico. 

Se recomienda que sea de base acuosa, que imite al moco cervical de la mujer y que contenga un pH en torno a 4,5 y osmolaridades adecuadas.  

  • Nuestro gel Lubricante Mucus es perfecto ya que mantiene la zona íntima suave e hidratada gracias al efecto del ácido hialurónico y el ácido láctico. De hecho, es compatible con los preservativos, por lo que no tienes que preocuparte de nada. 
  • El gel lubricante Ginesens tiene efecto calor, proporciona una agradable sensación y mejora los síntomas de la sequedad vulvovaginal.  

¿Qué factores pueden afectar la hidratación y/o la lubricación de mi zona íntima? 

Hay muchas causas fisiológicas que pueden alterar nuestra lubricación e hidratación, como el Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP), el hipotiroidismo, la diabetes, los anticonceptivos hormonales, la medicación, el embarazo… Siempre hemos escuchado que estos dos problemas son característicos en las mujeres que entran en la menopausia, pero recuerda que nos puede ocurrir a todas, ¡sin importar la edad! 

En definitiva, es muy importante entender bien los conceptos de hidratación vaginal y lubricación ya que nos ayudará a mejorar el uso de nuestros productos íntimos. Muchas mujeres siguen usando lubricantes como hidratantes y viceversa, y lo cierto es que son productos con características muy diferentes, con fines completamente opuestas. Un lubricante es de puso puntual y mejora la penetración o el juego sexual, un hidratante acondiciona la mucosa para mejorar su hidratación y elasticidad a largo plazo.  

Fuentes

  1. Sequedad vulvovaginal: ¡stop falsos mitos! – Cumlaude Lab [Consultado 20/09/2022]
  1. ¿Cómo y cuándo utilizar un lubricante? El uso de lubricantes sigue siendo todavía una incógnita para muchas de nosotras. For Better Health por Diego Sarasketa [Consultado 20/09/2022]