

por Cumlaude Lab
El flujo vaginal, también conocido como secreción vaginal o lubricación vaginal, hace referencia a cualquier fluido no menstrual que salga de la vagina. Este fluido ocurre por la trasudación a través del epitelio con contribución de las secreciones de las glándulas cervicales de Bartholino y de Skene, y está condicionado por la acción hormonal ovárica.
La cantidad de flujo vaginal segregado puede variar según el momento del ciclo menstrual (pH neutralizado) o etapa de la mujer, y por acción de estímulos sexuales.
Concretamente, el flujo vaginal se compone principalmente de:
Quizás no te lo has preguntado nunca, pero tener flujo vaginal es necesario para que se produzca un embarazo. Además, de la existencia de un óvulo y un espermatozoide, la existencia del flujo vaginal es necesario para permitir que los espermatozoides entren en el útero y lleguen al óvulo, consiguiendo la ovulación. Además, este flujo vaginal también es útil para proteger a los espermatozoides del ambiente ácido de la vagina, y contiene anticuerpos que ayudan a mantener fuera las bacterias..
El flujo vaginal generalmente es claro o lechoso e inoloro. Sin embargo, su color o espesor puede cambiar a lo largo del ciclo menstrual.
Si estas secreciones cambian de olor, color o espesor, puede ser una señal de posible desequilibrio o infección vaginal. Recuerda que, para tratar esta infección, te recomendamos el uso diario de la Higiene Íntima CLX para higienizar y proteger la zona, y una tanda de Óvulos CLX. Utiliza 1 óvulo cada noche, antes de acostarte, durante 10 días. ¡Notarás un gran cambio!