

por Cumlaude Lab
¿Por qué si seguimos una rutina de cuidado específica para cada zona del cuerpo, no la tenemos para la zona íntima? Siempre que nos hacemos esta pregunta, no conseguimos una respuesta que nos convenza. Piénsalo bien. Utilizamos unos productos específicos para el rostro, que aplicamos en un orden concreto, para conseguir lucir una piel radiante, luminosa, sin arrugas… También tenemos una rutina capilar para que el cabello esté limpio, hidratado, sin enredos… Muchas de nosotras también seguimos una rutina de cuidado corporal que se basa en exfoliar la piel, hidratarla… ¡Y la salud bucal tampoco la olvidamos! Entonces, ¿qué pasa con la salud íntima? Seguir una rutina #IntimCare es esencial para cuidar la zona íntima.
La zona vulvovaginal es delicada porque es una zona húmeda, poco ventilada, donde puede haber restos de sudor, de heces, de pipí o de menstruación. En este sentido, necesitamos lavar la zona con productos específicos que aseguren una limpieza adecuada pero que respeten la flora y el pH, es decir, que no sean agresivos y no arrastren la capa lipídica de la piel.
Además, la zona íntima necesita protección porque la piel es sensible y reactiva. En este punto, será importante aportar la hidratación necesaria mediante cremas íntimas emolientes que eviten posibles sequedades, picores, irritaciones…
Por todo esto, es esencial que sigamos una rutina #IntimCare adaptada a la etapa de la vida en la que nos encontremos para aumentar nuestro bienestar y calidad de vida.
Desde Cumlaude Lab te proponemos 4 rutinas que te pueden ayudar a cuidar tu zona íntima pero, si tienes dudas o quieres más rutinas, ¡no dudes en escribirnos!
Si acabas de dar a luz, cuidar la zona íntima es esencial para evitar posibles infecciones. Compartimos contigo una rutina de cuidado muy sencilla de llevar a cabo. ¡Toma nota!
Si eres de las que practican ejercicio a diario sabrás que algunos deportes pueden generar fricción en la zona íntima como, por ejemplo, el ciclismo. Y, en algunos casos, no será el deporte en sí sino la ropa que usamos: mallas, leggins, ropa interior… que puede ser demasiado ajustada y generar un roce continúo con la vulva y provocar molestias como irritaciones o picor.
Para evitar estos síntomas, te recomendamos que pruebes esta rutina de cuidado, ¡es muy sencilla!
Con la llegada de la menopausia, el cuerpo empieza a producir cada vez menos cantidad de estrógeno y progesterona y, como consecuencia, podemos sentir mayor sequedad vaginal y vulvar, dolor en la práctica sexual debido a la falta de lubricación vaginal, cambios en el estado de ánimo, sofocos…
Para hacer frente a estos cambios, te aconsejamos esta rutina #IntimCare:
Por último, si eres de las que valoras los productos naturales, tenemos la rutina #IntimCare adecuada para ti.
Como ves, tenemos una rutina #IntimCare para cada tipo de mujer así que no te lo pienses más y cuida tu salud íntima.