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por Cumlaude Lab
Sentir dolor o tirantez durante las relaciones sexuales es mucho más habitual de lo que pensamos. Este dolor, conocido como dispareunia, puede aparecer por múltiples motivos: cambios hormonales, falta de lubricación, estrés, irritaciones o simplemente por un desequilibrio puntual del pH vaginal. Lo importante es saber que no es algo con lo que tengas que convivir. Y que existen soluciones seguras, respetuosas y compatibles con la fisiología vaginal, como los lubricantes vulvo‑vaginales formulados para proteger la mucosa, entre ellos MUCUS.
La dispareunia es el dolor genital persistente o recurrente durante las relaciones sexuales, especialmente en el momento de la penetración. Puede afectar a la vulva, a la entrada vaginal o sentirse más internamente. Conocer las causas ayuda a encontrar la solución adecuada.
Durante la perimenopausia, menopausia, postparto o lactancia, los niveles de estrógenos disminuyen. Esto provoca:
Cuando el pH se vuelve menos ácido, la mucosa pierde su barrera natural. Esto facilita irritaciones, molestias y
dificulta la lubricación espontánea.
Los factores emocionales reducen la excitación y provocan contracción involuntaria del suelo pélvico, lo que aumenta la incomodidad.
Algunos medicamentos resecan el tejido vaginal o alteran la lubricación natural.
Cuando la mucosa no está lo suficientemente lubricada, la fricción aumenta y aparecen molestias, escozor o dolor. Aquí es donde un lubricante fisiológico, formulado específicamente para la zona vulvo‑vaginal, puede marcar la diferencia.
Un lubricante adecuado debe aportar deslizamiento, protección y comodidad, pero también cumplir características esenciales para ser seguro para el tejido vaginal. A diferencia de otros
lubricantes más genéricos, un lubricante fisiológico está formulado para ser compatible con la mucosa vulvo-vaginal, respetando sus necesidades específicas. Los tres criterios que más valoran ginecólogos y farmacéuticos a la hora de recomendar uno son:
El pH vaginal es ácido y es clave para proteger la microbiota. Un lubricante que no respeta este equilibrio puede producir irritación o alterar la flora.
MUCUS: Formulado con pH fisiológico, compatible con la zona íntima femenina.
Punto clave que distingue un buen lubricante de otro.
MUCUS: Diseñado con osmolalidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para cuidar la integridad del tejido y ofrecer un deslizamiento fisiológico.
Un lubricante eficaz debe ofrecer:
MUCUS: Su textura se ha desarrollado para imitar las propiedades del moco cervical, favoreciendo el confort durante la actividad sexual.
Antes de las relaciones sexuales: Aplicar una cantidad adecuada directamente en la zona vulvo‑vaginal para mejorar el deslizamiento y reducir la fricción.
En situaciones de sequedad recurrente: Puede utilizarse con regularidad para mejorar el confort durante la intimidad.
La falta de lubricación es una causa frecuente del dolor durante las relaciones, pero tiene una solución sencilla y segura: utilizar un lubricante que respete el pH vaginal. Sí aún así persisten los síntomas de dolor, puedes ampliar con una rutina de cuidado íntimo para aliviar la sequedad vaginal con hidratantes tanto internos como externos.
Si tienes dudas, consulta con tu ginecólogo o farmacéutico.

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