Sofocos, insomnio, sequedad vaginal… ¿Son normales?

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La llegada de la menopausia supone el inicio de una nueva etapa en nuestra vida. A pesar de que se trata de un momento ineludible, lo cierto es que puede llegar a ser todo un desafío emocional para muchas mujeres.

Por eso, cuando la progresiva retirada de la menstruación viene acompañada de los incómodos síntomas de la menopausia, el proceso aún se hace más cuesta arriba.

No obstante, debes saber que experimentar ciertas molestias en la menopausia es normal y que son pocas las que se libran de sufrirlas.

Esto se debe a que nuestro organismo va reduciendo gradualmente su producción de estrógenos, las hormonas sexuales femeninas por excelencia.

Lo que muchas mujeres desconocen es que estas hormonas, más allá de su importante función en la fertilidad, desempeñan un papel clave en muchos otros procesos fisiológicos. De ahí la variedad de síntomas en la premenopausia y una vez la menstruación desaparece por completo.

Así pues, repasamos las señales de la llegada de la menopausia más habituales para que no te cojan desprevenida.

Síntomas comunes de la menopausia

  • Cambios en la menstruación. Los periodos pueden pasar a ser irregulares, más cortos o largos que anteriormente y con una mayor o menor pérdida de sangre de lo que era habitual.
  • Sofocos. Los calores súbitos son uno de los síntomas de la menopausia más conocidos. Así pues, sentir mucho calor de repente es normal durante esta etapa. Estos sofocos pueden ser más o menos leves. Aunque este calor súbito se puede experimentar en cualquier momento del día, muchas veces se trata de sudores nocturnos. Es decir, aparecen mientras dormimos y pueden llegar a ser tan molestos como para despertarnos.
  • Sequedad vaginal. La mucosa vaginal se adelgaza y pierde parte de su capacidad de lubricación natural. Como consecuencia, las mujeres postmenopáusicas tienden a sentir sequedad vaginal. Esto afecta a su bienestar íntimo, causando molestias en su día a día e interfiriendo en sus relaciones sexuales. Por suerte, los geles íntimos hidratantes aportan la humectación necesaria para combatir la sequedad.
  •  Infecciones íntimas. Los cambios hormonales en la menopausia pueden desequilibrar la flora vaginal. Esto hace que seamos más vulnerables ante infecciones íntimas como la cistitis o la vaginitis.
  •  Incontinencia. Otro síntoma de la menopausia puede ser la pérdida de control de la vejiga. Generalmente, esto se traduce en la imposibilidad de controlar la orina en ciertos momentos como al hacer ejercicio, reír, o estornudar.
  • Insomnio. Tener problemas para dormir es común durante esta etapa. Además, los sudores nocturnos pueden empeorar el insomnio.
  • Falta de deseo sexual. La baja libido o pérdida de interés por el sexo es una situación que comparten muchas mujeres en la menopausia.
  • Cambios de humor. La combinación de factores tanto hormonales como vitales durante esta etapa puede hacer que haya cambios bruscos de humor, más irritabilidad o ansiedad.

A pesar de que estos son los principales síntomas de la menopausia, también se pueden experimentar cambios en la composición corporal (pérdida de masa muscular y ganancia de peso), problemas de memoria, cansancio, dolor en las articulaciones, cefaleas y palpitaciones.

En función de la gravedad de los síntomas, estos pueden mejorar simplemente con cambios en el estilo de vida y ciertos cuidados o bien con tratamientos farmacológicos.

Por ello, cuando las molestias propias de la menopausia estén interfiriendo en tu día a día, no dudes en consultarlo con tu médico para que puedas seguir disfrutando plenamente de tu vida en esta nueva etapa.