Con el calor, la humedad, los bañadores mojados durante horas y los cambios en nuestras rutinas… llega también un clásico del verano que nadie quiere: las infecciones íntimas. ¿Te suena? No estás sola. Según la SEGO, el 75% de las mujeres tendrá al menos un episodio de vulvovaginitis sintomática en su vida. La buena noticia: hay mucho que podemos hacer para prevenirlas. Y sí, ¡también desde el plato!

La microbiota vaginal: tu mejor aliada

La vagina tiene su propio ecosistema: la microbiota vaginal. Estas bacterias “buenas” protegen tu zona íntima, mantienen el pH ácido y evitan que los patógenos campen a sus anchas. Pero el verano —como los antibióticos, el estrés o una mala alimentación— puede alterar ese equilibrio, aumentando el riesgo de candidiasis, vaginosis o infecciones urinarias.

Y ojo, la microbiota intestinal también tiene mucho que decir: más del 70% de nuestras defensas vive en el intestino. Cuidarlas a ambas es clave.

Cómo mimar tu microbiota (y tu salud íntima)

Aquí van algunos consejos sencillos, naturales y fáciles de aplicar este verano:

1. Come más prebióticos y probióticos

Los prebióticos alimentan a las bacterias buenas. Los encuentras en alimentos como:

  • Ajo, cebolla, puerro, espárragos, alcachofa

  • Plátano, manzana

  • Legumbres: garbanzos, lentejas, alubias

  • Avena, trigo sarraceno, cebada

  • Frutos secos: nueces, almendras, pistachos

Los probióticos, en cambio, son bacterias vivas beneficiosas:

  • Yogur natural

  • Kéfir

  • Chucrut, kimchi, pepinillos

  • Miso, tempeh

  • Kombucha (ideal bien fresquita en verano)

2. Apuesta por los vegetales y las grasas buenas

Las frutas, verduras, setas, semillas, hierbas aromáticas y cereales integrales son tus aliadas. ¿Y para aliñar? Mejor aceite de oliva virgen extra. Evita los ultraprocesados, los azúcares añadidos y las grasas trans.

3. Recetas fáciles para un verano saludable

Desayunos que cuidan tu flora íntima e intestinal:

  • Overnight oats: mezcla avena, bebida vegetal, semillas de chía y canela. Deja en la nevera toda la noche y añade frutas y frutos secos por la mañana.

  • Porridge cremoso: igual que el anterior pero calentito, ideal si no te apetece algo frío.

  • Tostadas coloridas: pan integral + aguacate, queso fresco, frutas, verduras o incluso hummus.

¿Y si ya notas molestias?

Si ya tienes síntomas o eres propensa a infecciones, existen suplementos con probióticos específicos como Vibioma, que ayudan a restablecer el equilibrio de la microbiota vaginal en casos de candidiasis, vaginosis, disbiosis tras antibióticos o cistitis.

Este verano, cuida tu salud íntima desde dentro. Tu cuerpo lo nota, tu microbiota también… ¡y tú te sientes mejor!

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